domingo, 29 de septiembre de 2013

Nuevo camino, nuevos colores

   ¿Qué pasa cuando todo lo que creías superado aparece delante de ti de nuevo? Te trastoca, te cambia y en el fondo vuelves a sentir todo aquello olvidado con la misma fuera. O más, depende.
   Dicen que si alimentamos nuestros deseos, éstos crecen poco a poco. Y es la cruda realidad. Cuando llevas un tiempo olvidando algo, crees que aunque vuelva a venir podrás con ello. Pero es todo mentira. Si de verdad te importó algo, no eres capaz de salir adelante del todo. Porque siempre estará ese resentimiento en tu interior.
   ¿Qué es lo que de verdad se debe hacer cuando esto pasa otra vez? El dolor seguirá ahí y los buenos momentos también. La balanza. Es hora de equilibrar lo que de verdad necesitas y te hace salir ganando. Pero, ¿y si lo pesas mal? ¿Es bueno arriesgarse otra vez? Dicen que si no arriesgas, no ganas, pero a veces es peor lo que se pierde al final de una batalla ganada que no arriesgar nada. 
   Lo mejor es el olvido. Olvidar todo. Pero... ¿con qué? Deberíamos empezar a trazar un nuevo camino, pero para trazar un nuevo camino se necesitan nuevos colores... Se supone que solamente debemos esperar a que aparezcan...

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